audiopapel.com

Voz → papel → voz

La voz, en papel.

audiopapel graba un mensaje, lo comprime más de cien veces y lo reparte en códigos QR que puedes imprimir, pegar o regalar. Cualquier móvil con cámara lo vuelve a hacer sonar. Sin apps, sin cuentas y sin servidores: la voz viaja en el papel o en un enlace para WhatsApp.

Funciona en el navegador iPhone y Android Hasta 3 minutos En papel o por WhatsApp Código visible y comentado
audiopapel mensaje
Código 1 de 1 ID —————— QR v–

Apunta la cámara de tu móvil a este código: se abrirá audiopapel y te leerá el mensaje en voz alta.

Abrirlo en este dispositivo

Cómo funciona

Tres pasos, ningún servidor.

Todo ocurre dentro del navegador. Nada se sube a ningún sitio: el mensaje sale de tu móvil impreso en papel y vuelve a sonar en otro móvil.

1

Graba

Habla hasta tres minutos, carga un audio o dicta un texto. Codec 2, un códec de radioaficionados, deja cada segundo de voz en 100 bytes.

micrófono → 8 kHz → Codec 2
2

Imprime o envía

El mensaje se trocea en códigos QR numerados: «Código 2 de 6». Imprímelos, recórtalos, pégalos donde quieras o muéstralos en pantalla. O mándalo entero en un enlace por WhatsApp.

bytes → cifras → trozos → QR
3

Escanea

Con la cámara del móvil, en cualquier orden. La página marca en verde cada trozo recibido y, cuando están todos, reconstruye la voz y la reproduce.

cámara → ordenar → juntar → altavoz
700bit/slo que ocupa la voz: 100 bytes por segundo, menos que este párrafo.
160: 1de compresión frente al mismo audio sin comprimir.
≈ 29sde voz en cada código QR, con el tamaño máximo.
0servidoresaudiopapel no recibe tu voz: viaja en el papel o dentro del enlace.

Ideas de uso

Papeles que hablan.

Un código QR cuesta lo que cuesta imprimirlo y dura lo que dure el papel. Estas son algunas cosas que se pueden hacer con él.

Familia

Felicitaciones con voz

La tarjeta de cumpleaños de los abuelos, pero con su voz dentro. Se abre con cualquier móvil, hoy o dentro de veinte años.

Recuerdos

El recetario que habla

Pega junto a cada receta la explicación de quien la inventó: «la masa, hasta que no se pegue a los dedos».

Aula

Murales y maquetas con audioguía

Cada trabajo de la exposición escolar se explica solo. Sin wifi, sin app y sin pedir cuentas a nadie.

Accesibilidad

Etiquetas que se escuchan

Tarros, cajas, carpetas o la ropa de un familiar que ve poco: una etiqueta impresa que dice en voz alta qué es.

Juego

Pistas para yincanas

Escape rooms y búsquedas del tesoro con pistas de voz escondidas. Un mensaje partido en cinco QR obliga a encontrarlos todos.

Tecnología

Una red de papel en clase

Paquetes numerados, cabeceras, orden libre, compresión con pérdida: cómo viaja la información por Internet, con tijeras y celo.

Idiomas

Fichas con pronunciación

El vocabulario de la semana con la voz del profesor, o en modo texto para que el móvil lo lea en voz alta.

Tiempo

Cápsula del tiempo

Un mensaje para abrir dentro de diez años. Los datos están en el papel, no en un servidor que pueda cerrar.

Nuevo · enviar como enlace

Un QR es un enlace dibujado.

Así que el mensaje entero también cabe en un enlace. Pulsa «Enviar como enlace» al crear los códigos, o después de escanearlos, y mándalo por WhatsApp o por correo. Quien lo toca lo escucha igual que si hubiera escaneado el papel. ¿Te han dado los papeles? Escanéalos y reenvíalo a quien esté lejos.

En papel

Para guardar, regalar o pegar en la pared.

Cabe
unos 29 segundos de voz en cada código QR
Se abre
con la cámara de cualquier móvil
Dura
lo que dure el papel

Por enlace

Para mandarlo ahora, a quien esté lejos.

Cabe
tres minutos de voz en un solo enlace: unos 43.000 caracteres, y WhatsApp admite 65.536
Se abre
tocándolo, en cualquier móvil u ordenador
Viaja
dentro del propio enlace, tras el «#»: audiopapel no guarda ni recibe nada

Por dentro

Cada QR es un paquete de datos.

audiopapel funciona como una red de ordenadores, pero en papel: el mensaje se parte en trozos con cabecera, los trozos llegan en cualquier orden y el receptor los vuelve a juntar. Así es por dentro uno de esos códigos:

https://audiopapel.com/# ← todo lo que va tras «#» se queda en tu móvil: el navegador nunca lo envía al servidor

Ida

🎙 micrófono→8 kHz mono→Codec 2 · 700 bit/s→cifras→trozos numerados→QR

Vuelta

📷 cámara→leer cabecera→ordenar y juntar→Codec 2→🔊 altavoz

Un vocoder, no una grabación

Codec 2 no guarda la onda de sonido: guarda una descripción de la voz (tono, energía, forma de la boca) y el receptor la vuelve a sintetizar. Por eso suena algo robótica, y por eso cabe en tan poco.

Curiosidad: el mismo QR nunca produce dos veces el mismo archivo de audio, aunque suene igual.

Cifras para caber más

Un QR guarda los caracteres de tres formas: el modo byte admite cualquier letra y gasta 8 bits por carácter; el alfanumérico, solo mayúsculas y cifras, 5,5; y el numérico, solo cifras, 3,33.

Por eso la voz viaja escrita como un número larguísimo: cada 22 bytes se convierten en 53 cifras. Ocupa casi lo mismo que los bytes a pelo y sigue siendo un enlace que cualquier cámara entiende. Además, el código usa la corrección de errores más ligera (L): aguanta algo peor las manchas, pero deja un 27 % más de sitio.

Orden libre, como en Internet

Cada trozo dice qué número es y cuántos hay. Puedes escanearlos en cualquier orden y repetir alguno: el receptor los coloca en su sitio y avisa del primero que falta.

Un archivo que puedes guardar

La herramienta es una sola página HTML con todo dentro: el códec (en WebAssembly), el generador y el lector de QR. Guarda una copia y tus papeles seguirán sonando aunque esta web desaparezca.

Dos formas de guardar un mensaje

Tu voz, o solo tus palabras.

Modo audio

Se guarda tu voz, con tu tono y tu forma de hablar.

Cabe
unos 2 QR grandes por minuto (700 bit/s), o 3 con la calidad alta (1.200 bit/s)
Suena
a radio de onda corta: robótica, pero inconfundiblemente tuya
Necesita
nada más que el navegador; funciona sin conexión

Modo texto

Se guarda lo que dices, y el móvil lo lee con su propia voz.

Cabe
un mensaje de varios minutos en un solo QR
Suena
con la voz sintética del teléfono que lo escanea
Necesita
Internet solo para dictar, porque el reconocimiento de voz lo hace el navegador; también puedes escribirlo

Preguntas

Lo que suele preguntarse.

¿Hay que instalar algo?

No hace falta: audiopapel es una página web. Para grabar, ábrela en el navegador; para escuchar, basta la cámara del móvil.

Si la usas a menudo, puedes instalarla como una app: tendrás su icono en la pantalla de inicio, se abrirá sin barras, con la cámara lista, y funcionará sin conexión (la primera vez hay que abrirla con Internet para que se guarde en el móvil).

  • Android (Chrome): al abrir la herramienta aparece el botón «Instalar». Si no sale, menú ⋮ › «Añadir a pantalla de inicio» › «Instalar».
  • iPhone y iPad (Safari): botón Compartir (el cuadrado con una flecha hacia arriba; en las versiones nuevas, dentro del menú ···) › «Añadir a pantalla de inicio».
  • Ordenador (Chrome o Edge): el icono de instalar que aparece a la derecha de la barra de direcciones.

En el móvil es mejor instalarla que guardar la página: una página guardada se abre como un archivo y el navegador no le deja usar la cámara ni el micrófono. (Aun así puede leer los códigos con el botón «Foto».) En el ordenador, la página guardada funciona completa y sin Internet.

¿Dónde se guarda mi voz?

En el papel (o en el enlace que envíes), y en ningún sitio más. La página no tiene un servidor que reciba tus grabaciones: todo se procesa en tu dispositivo. Los datos viajan tras el «#» del enlace, una parte de la dirección que el navegador nunca envía.

La única excepción es el dictado del modo texto: el reconocimiento de voz lo hace el servicio del propio navegador (Google o Apple), igual que cuando dictas en el teclado del móvil.

¿Por qué suena un poco robótica?

Porque para caber en papel la voz se comprime a 700 bits por segundo (1.200 con la calidad alta), menos del 1 % de lo que ocuparía sin comprimir. Codec 2, el códec que lo hace posible, se diseñó para radioaficionados: prioriza que se entienda lo que dices sobre la fidelidad del sonido.

¿Cuánto puede durar un mensaje?

Hasta tres minutos. Con el tamaño máximo (7,4 cm impreso), cada código guarda unos 29 segundos de voz: tres minutos caben en 7 códigos. Con la calidad alta (1.200 bit/s) son unos 19 segundos por código. Los tamaños pequeños se leen mejor con cámaras modestas, pero hacen falta más códigos.

¿Puedo mandarlo por WhatsApp?

Sí. Al crear los códigos, o después de escanearlos, pulsa «Enviar como enlace»: el mensaje entero va dentro de un solo enlace, listo para WhatsApp o el correo. Tres minutos de voz ocupan unos 43.000 caracteres y WhatsApp admite hasta 65.536; por correo no hay límite.

Telegram corta los mensajes a 4.096 caracteres: ahí solo caben mensajes de texto y audios de unos segundos.

¿Y si se pierde uno de los códigos?

Sin todos los trozos el mensaje no se puede reconstruir, igual que un archivo al que le faltan páginas. El receptor te dice exactamente cuál falta. Para mensajes importantes, imprime dos copias.

Mi móvil no consigue leer los códigos

Acerca el móvil hasta que el código llene el recuadro, busca buena luz y mantén el pulso. En Android, si la imagen sale borrosa, elige otra cámara en el desplegable: algunos móviles abren por defecto una gran angular que no enfoca de cerca. Y si aun así cuesta, genera los códigos con un tamaño más pequeño.

¿Puedo usarlo en clase?

Para eso nació. El código está comentado en español paso a paso, del micrófono al altavoz, y sirve para hablar de compresión, codificación, protocolos de red, detección de errores y privacidad con un ejemplo que se puede tocar.

Graba algo que merezca guardarse en papel.

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